Los PGE demuestran que los ciudadanos no son la prioridad del Gobierno

Unas cifras irreales a medida de los intereses electorales

La Unión General de Trabajadores considera que los Presupuestos Generales del Estado para 2016 tienen un marcado carácter electoralista y se sustentan en unas cifras irreales y en una recuperación económica ficticia (como la propia Comisión Europea ha señalado).

El sindicato destaca que el objetivo del Gobierno es la reducción del déficit público y el cumplimiento de los compromisos de consolidación fiscal y advierte que el bienestar de los ciudadanos no es la prioridad ya que las rentas de trabajadores y familias van a sufrir una rebaja de poder adquisitivo.

Los PGE 2016 plantean un incremento salarial del 1% para el colectivo de empleados públicos, con lo que no solo no recuperarán la pérdida de poder adquisitivo fruto de los recortes anteriores, sino que se abundará en la pérdida porque el cuadro macroeconómico contempla un deflactor del PIB del 1,1% para 2016.

Lo mismo ocurre con las rentas de los pensionistas, cuyas pensiones subirán de nuevo el 0,25%, muy por debajo de la inflación prevista y, por tanto, sufrirán una nueva caída de poder adquisitivo.

Además, las prestaciones sociales a las familias se congelan, ya que el Gobierno pretende, por sexto año consecutivo, congelar el Indicador Público de Rentas de Efectos Múltiples (IPREM).

Contemplan también una nueva reducción de 5.480 millones de euros en prestaciones por desempleo, pero no porque se registre una menor tasa de desempleo, sino a que la tasa de cobertura es menor y también es menor el nivel de protección media.

Todo esto en un contexto en el que las políticas aplicadas han provocado un empeoramiento de las condiciones de vida de la población y el alejamiento de España en términos de renta por habitante del conjunto de la Unión Europea.

El enquistamiento del paro de larga duración, la caída de la calidad del empleo y la devaluación salarial han provocado una fuerte pérdida de renta de las familias españolas, aumentando notablemente la población en riesgo de pobreza o exclusión social, que alcanza ya al 29,2%, casi 5 puntos por encima de 2009.

Lejos de corregir esta situación, los PGE vuelven a poner de relieve la nula correspondencia que hay entre las actuaciones del Gobierno y las necesidades reales de nuestra economía y nuestra sociedad.

La Unión General de Trabajadores apuesta por unos presupuestos centrados en las personas y el empleo, que permitan una salida más equilibrada y más justa de la crisis y con reformas de calado para hacer la economía española más competitiva y más sostenible a largo plazo, basada en la mejora de la productividad y el valor añadido, la generación de empleo de calidad y la mejora de nuestro Estado de Bienestar.

 

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