Dos tercios de los trabajadores del mundo no tienen empleo decente


La ciudadanía pide trabajo decente y dice NO a la pobreza y a la desigualdad

En un contexto de más de cuatro millones de parados, y teniendo en cuenta que el empleo que se crea es temporal y precario, la Unión General de Trabajadores junto al resto de organizaciones sindicales y a la Cumbre Social, convocó movilizaciones en todos los territorios con el fin de avanzar hacia la universalización del trabajo decente y para rechazar el aumento de la pobreza y la desigualdad, atendiendo a la convocatoria que todos los años, el 7 de octubre, realiza la Confederación Sindical Internacional.

España es uno de los países de la UE donde más han crecido las desigualdades en estos años de crisis. Sin embargo, los Presupuestos Generales del Estado diseñados por el Gobierno para 2016 insisten en las mismas políticas de recortes y desigualdad.

Para el sindicato, crecer a cualquier precio no es la receta para consolidar un crecimiento sostenible, por ello considera que es necesario un cambio de rumbo hacia una recuperación que fomente una redistribución justa de la riqueza.

Son fundamentales políticas públicas más sociales para cumplir con los derechos humanos, que fomenten el empleo de calidad y salarios dignos; un plan de implementación de la agenda de los Objetivos de Desarrollo Sostenible con la participación activa de la ciudadanía; y políticas coherentes con la justicia global, promoviendo los sistemas fiscales suficientes, equitativos y progresivos como una de las herramientas más poderosas para afrontar las desigualdades dentro de cada país.

Solo así será posible consolidar una salida duradera de la crisis, que repercuta en una paulatina mejora de bienestar de todas las personas, y en especial de aquellas que peor lo están pasando.
 

Según un reciente informe de la OIT
  • Dos tercios de los trabajadores del mundo no tienen trabajo decente.
  • Una de cada 9 personas en el mundo carecen de alimentos suficientes y más de 700 millones viven en la más extrema pobreza.
  • Dos mil millones de personas trabajan sin contrato y sin derechos, sufren discriminación, reciben una remuneración muy por debajo de sus capacidades, o están sobreexpuestos a accidentes o enfermedades laborales, carecen de protección social, o padecen todas esas deficiencias a la vez.
  • El 80% de la población mundial no tiene una cobertura adecuada de seguridad social y más del 50% carece por completo de dicha cobertura. Es decir, no tiene asegurada ningún tipo de protección en caso de desempleo, enfermedad, discapacidad, vejez o maternidad.
  • Más de doscientos millones ni siquiera tienen trabajo, de ellos 74 millones de jóvenes lo buscan y no lo encuentran. Mientras todos esos millones de jóvenes y adultos buscan un trabajo sin encontrarlo, casi otros tantos niños son explotados laboralmente en minas, campos, casas, calles y talleres, ya que 168 millones de niñas y niños se encuentran atrapados en el trabajo infantil perdiendo su vida, su salud y su futuro. Además 21 millones de personas son explotadas en condiciones de trabajo forzoso.

 

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